lunes, 22 de diciembre de 2014

Joaquín Mª García Jiménez.

Personas sencillas que hicieron cosas extraordinarias

Me acuerdo de Joaquín desde que era pequeño, digo pequeño de unos 10 años con un canasto en el brazo que hacía más bulto que él. Al grito de: ¡Hay picos, el que lo prueba repite si el bolsillo lo admite!.y era verdad.
Tenía un timbre de voz bastante agudo, casi hiriente, a Cuellar padre cuando llegaba con el canasto medio lleno, después de dar muchas vueltas y se ponía a vociferar en la puerta de la Chabolilla, abría el cajón y le compraba unos cuantos, con tal de que se fuera a otra parte.
Su familia procedía de Prado del Rey, creo que el padre vino antes a trabajar de panadero y luego llegó el resto, su Madre Dolores, hermanos Isabel, Juan Y José Tomás.
De vez en cuando nos veíamos en el billar de Barrera, en Los Callejones, hoy casa de los Pulidos. Jugábamos al fútbolin, a aprender a jugar al billar, porque cuando llegaba, Rodríguez Agúera, Prudencio, Pacheco, Villarte, Paco Vega y el resto de la junta de buenos jugadores, nos quedábamos admirados viéndoles.
En otra ocasión nos pusimos de acuerdo para ir a coger gamones y fuimos una tarde por la cañada de encima de los olivares, para crujirlos el día 3 de mayo, en esa fiesta tan única y original de Ubrique.
En septiembre del 63, después de la feria entré en Manufacturas Morvil, conocida popularmente como el Vaticano. Justamente me sentaron a ayudar a un familiar mío y allí estaba Joaquín, de ayudante con Manuel Montero Gago, persona que influyó mucho y bien en la formación profesional de los dos, incluso más que mi familiar.
Excursión del Club en la Vega

Desde entonces y durante bastantes años tuvimos unas vidas paralelas y unidas por la acción social, sindical y la guitarra.
Me invitaron a la asamblea para crear el Club y se lo dije, no recuerdo si fuimos juntos o que le informé y nos hicimos socios, tuvimos cargos Cuando él tesorero, yo secretario, luego ambos encargados de actos culturales.
Joaquín delante a la dcha. yo por detrás con gafas

JOC (Juventud Obrera Católica) me invitaron a una reunión para hablarnos de este movimiento internacional le invité a él. Estuvimos en cursillos en varios lugares de Andalucía. Nos sirvió de mucho la formación que adquirimos a la vez que aprendíamos a resolver problemas propios y colectivos, en definitiva una militancia obrera impregnada de un humanismo cristiano.
Cuando ya teníamos 19-20 años nos invitan a formar parte de otra organización, ya de adultos la HOAC (Hermanda Obrera de Acción Católica). Vino por Andalucía un señor de Santander -Norberto- trabajador liberado para dar cursillos de iniciación, asistimos unas 20 personas, pero solamente terminamos el Plan de Formación Cíclica nosotros dos.
Era muy parecido a la JOC, pero este tenía un temario previsto que te hacía descubrir la necesidad de comprometerte, personal y colectivamente en las instituciones para mejorar el mundo. Y a continuación haciamos tres clases de compromiso, individual, colectivo e institucional.
En Capileira, bajamos de Veleta y sin ponernos de acuerdo coincidimos ahí, luego estuvimos en Extremadura en otras vacaciones
De aquí sale el compromiso sindical entramos en el Sindicato Vertical, rama piel, para cambiarlo desde dentro. Formábamos un tanden bastante cohesionados, pese a que ya trabajábamos en empresas distintas y !no existían los móviles! Estábamos casi a diario reunidos en distintos ámbitos con lo cual facilitaba esa comunicación.

Hasta aquí nuestra trayectoria fue bastante idéntica. Una vez cerrado el Sindicato vertical se comenzaba a fraguar los sindicatos democráticos. Estando en la HOAC ya habíamos asistido a varias reuniones con gente de la USO (Unión Sindical Obrera), Jerez, Lebrija, Ubrique, y el se iba decantando más por el sindicalismo y yo por la política municipal, consideraba yo que el sindicalismo con él estaba en buenas manos y que yo podía formar parte del grupo que organizaba Emilio Rubiales -ATI- tal vez influido porque tuvimos que ponernos muy pesados los de la Barriada Andalucía, con el ayuntamiento para tener un barrio en condiciones.

Joaquín y pocos más fueron capaces de montar la USO, sin apenas medios, pero con el prestigio que traía de su etapa sindical. Había otros, incluso él no quiso ser el primer Secretario General, dejando el puesto para José López García. Llegaron a tener 1200 afiliados, frente a UGT, CC.OO. y CNT que el que más no pasaban de la treintena. Sin recibir nada del patrimonio sindical que fue todo para UGT y CC.OO., por tener unos partidos por detrás.
Consiguieron crear un núcleo de personas responsables, que de la noche a la mañana, tuvieron que apechugar con unas responsabilidades muy superiores a sus conocimientos, pero que liderados por Joaquín lo hicieron muy bien.
La guitarra era para cantar letras prohibidas por el franquismo de autores normalmente exiliados, no era por arte, era por tener otro instrumento de cambio, arte contra la dictadura, de ahí salieron los cantautores. Esto era en un camping del Club
Eran momentos de una crisis heredada del franquismo que duró casi diez años, donde el movimiento sindical era más fuerte que la economía de las empresas ubriqueñas, donde se cerraron muchas empresas, en gran parte por coincidir con la edad de jubilación de los dueños, y no tener hijos preparados que quisieran seguirlas. Solo unos pocos fueron capaces de tomar las riendas y llevarlas a buen puerto, otros no fueron capaces y quedaron por el camino.
Entre ellas se cerró la empresa donde trabajaba Joaquín, solución: ¡hagamos una cooperativa!.
Este nuevo camino seguramente no fuera sido posible sin estar Cristobal Ríos Pérez, que tuvo que renunciar a ser director de Caja Jerez y otro equipo colaborador, Jacinto Pérez, Antonio Oliva, etc... y personas que le ayudaron desde fuera con diseños, ideas, o gestión de prestamos de 22 millones que le hizo el alcalde y parlamentario Emilio Rubiales.
En vuelta de pocos años y en medio de una crisis lograron crear la cooperativa SUAM (Sociedad Ubriqueña de Artículos de Marroquinería) que crearon bastantes puestos de trabajo, que hubo momentos que le estaban dando trabajo a medio Ubrique, en una época de escacez.
Carné del Club


En otra de las crisis la SUAM fue vendida a un empresario ubriqueño que siguió

manteniendo la marca SUAM, por su prestigio en el mercado, y parte de la plantilla.
Joaquín antes de esta situación había tenido que jubilarse por problemas de corazón y hoy día vive de su pensión como cualquier hijo de vecina.

Seguimos manteniendo la amistad, de esas que aunque llevemos meses sin vernos, cuando nos vemos hablamos como si el día antes hubiésemos estado juntos.

Creo que es uno de las personas que ha aportado a Ubrique bastante esfuerzo personal sin llevarse nada a cambio que no recibieran los demás.
Y como digo otras veces: los que han tenido cargos, sin tener negocios o herencias, mírales el patrimonio y podrás sacar algunas pistas de donde les vino.




1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Miguel,

Me ha encantado leerte hablar de mi padre. Me ha emocionado mucho. Ha sido leer sobre mi padre contado en tercera persona. Gracias!!!

Maria