sábado, 12 de marzo de 2016

De París al Pompidou 1ª parte

En los días que estuvimos en París vimos mucha pintura, gran parte del impresionismo, y posimpresionismo y además sus antecesores. No fuimos a una de Andy Warhol por ser demasiadas cosas en una semana. Y cuando fuimos al Rodin estaba cerrado en martes.
Pero cuando entramos al Pompidou nos quedamos un poco desconcertados de ver el edificio por dentro con todas las tuberías por los techos. Ya habámos visto su estructura exterior pero el interior no. Aunque lo habiamos escuchado.Y cuando aun estabamos en el asombro nos topamos con sus obras, sorprendentes, provocadoras y a veces pareciendo boberías de mal gusto. O simples tomaduras de pelo.
Vistas desde arriba
El primer fogonaso que hice recien llegado.

Un Matisse


Estos cuadros algunos de Pierre Bonart y algunos contemporáneos, que se le parcen muuucho.



 


Un Picasso de los pcos que allí hay



Este cuadro de Picasso me ha gustado por los colores, esos verdes tan trabajados y originales




 


 


Este es el orinal que presentó Marcel Duchanp como obra de arte y desde entonces se expandió la idea de incluir obras de fabricación industrial en el arte. Y e este museo hay infinidad de ellas.




Estaes la oficina tal cual estaba del inspirador de este cambio en la concepción del arte. Pueden tener unos doscientos objetos, de ellos muy pocos tienen que ver con una oficina.



Esto se llama escultura



Gran parte de estos cuadros son de tamaño pequeño y suelen estar muy bien  trabajados.
 






Gran parte de los cuadros, sobre todos de madianos a pequeños están protegidos por un cristal lo cual impide verlos bien, y fotografiarlos casi imposible. viendose el fotografo reflejado.





Llega un momento que veo que no tengo batería suficiente entre dos móviles y una camara digital, entonces me dedico a cosas muy deconocidas para mí, a españoles y algun que otro genio universal, y a veces algun carota.


Esto al igual que otros no es pintura, son cúmulos de objetos que quedan esparcidos, sin mucho orden ni concierto

A la izquierda una máquina de bebidas hecha un rectangulo, más o menos y la derecha son telas superpuestas.


Mascaras de gas de la segunda guerra mundial.

Al fondo un piano destrozado íntegro, colgado de cualquier maner. Delante parece un palanganero envuelto por Cristo y a la derecha una arquitectura movil.

 Los recortables que teniamos de pequeños para vestirlos.
 Unas cuantas dentaduras dentro de una caja que al igual que la de abajo parece ser de contadores eléctricos.
Un cuadro sobre Robert Kenedy Una puerta de coche un pard de artefactos sin sentido, a la izquierda resto de algo eléctrico y delante una fuente continua de agua sobre latón galvanizado o zinc.

domingo, 7 de febrero de 2016

En recuerdo de Francisco Arenas Gómez

En recuerdo de Francisco Cristóbal Arenas Gómez.
Cuando tenía 11 años me fui a trabajar a la fabrica de los Hermanos Ramos Jaén. Era un niño muy apasionado con este deporte, aunque en mi casa no me dejaban practicarlo.
A veces me enviaban a la calle San José lindando con el antiguo campo de fútbol y si estaba abierto entraba por si estaba el Ubrique entrenando.
Allí conocí a Francisco Cristóbal que jugó poco con ellos pero entrenaba con ellos a las ordenes de Cazorla.
Sobre 1970 hubo un incendio en la casa de los Cuellar y salió en el diario de Cádiz la noticia, donde recogía el papel destacado de aquel joven perito recién
salido de la universidad.

Una vez que el campo de fútbol de San Sebastián, se convirtió en en la barriada Santa Rosalia. En torno a él y un grupo de amigos se fue formando la idea- como casi siempre en Ubrique- de poner un dinero y ir juntando para hacer un campo nuevo. Esto les llevó a hacer una rifa cada mes de un Seat 600, cuando valían 60.000 ptas. A cada rifa le sacaban 40.000 de beneficio y casi siempre los agraciados dejaban algo de propina.
Pudieron comprar el terreno en la Cañada de los gamonales. Poco a poco, con más aficionados que albañiles, fueron construyendo hasta conseguir el campo de fútbol.
Al principio tenían que quedarse los coches arriba en la carretera, no había dinero para hacer la bajada de unos 400 metros de largo y como 20 de ancho.
En una de las venidas del presidente de la Diputación Antonio Barbadillo, le pidió ayuda y este hombre enseguida puso el dinero para hacer la bajada. Era el único equipo provincial con campo propio

Por esto se llama así el campo. También porque a la hora de ponerle un nombre la directiva quería que fuera Francisco Cristóbal y este haciendo honor a su humildad, no quiso porque argumentaba que había sido el único personaje público que había ayudado y que era mejor reconocérselo.

Cuando ya con cuatro hijas y un hijo dedicó a ellos su tiempo libre, dejó la presidencia del Ubrique, también trataron de agradecérselo con un reconocimiento y una placa, también lo rechazó.
Durante años era el perito único de una amplia zona alrededor de Ubrique con lo cual tuvo que estar desplazándose a pueblos limítrofes de Cádiz y Málaga, incluso alguno de Sevilla.
En unas entrevistas que hice a personas muy significativas en la historia de Ubrique. Le comentaba que un amigo de Grazalema me había dicho que desde que entraron los arquitectos en Grazalema se cargaron la construcción, permitiendo cosas que antes el maestro de obra no dejaba pasar. A lo que me contestó: Dios salve a los pueblos de las Cajas de Ahorro. Era lo que se decía en aquella época.
Lo conocí más a fondo cuando estuve de concejal y sobre todo de teniente alcalde, como miembro de la Comisión Permanente, el equivalente de hoy Comisión de Gobierno, que es donde se ven las cuestiones más al detalle, en lo referente a obras.
Era una persona que nunca discutía la decisión política, aunque no estuviera de acuerdo al 100%.
Era un buen jefe de personal, dándole a cada uno su espacio, junto con el encargado de obras Alfonso Delgado, fontaneros Paco Janeiro, José Orellana- y había otro hombre con ellos, que siento no recordar- formaban un equipo que cuando llovía fuerte sin llamarse -no había móviles y apenas teléfonos fijos- a la hora que fuera, estaban en el puente de la Plaza de Toros vieja, para desatascar las ramas y troncos que hacían presa y salía el agua por los waters de la Avenida España.
Tuvo un papel destacado en la configuración de las barriadas que van por encima del Prado y en parte de la Barriada Andalucía, llegando a cambiar algunas calles por el gran desnivel en los trazados.


En la entrevista antes citada nos contaba cómo había tenido personas extraordinarias, en obras trabajando, para el ayuntamiento, destacando de ellas a una señora peón de albañil.
También algunas anécdotas de zonas como el Carril y el Caldereto donde él dirigía las obras de saneamiento y los vecinos ponían la mano de obra y el ayuntamiento los materiales.


Hemos perdido a un buen hombre, un buen marido, un buen padre y un buen abuelo, amigo de sus amigos que solían verse a diario, mientras los peques estaban en el cole.
En los veranos de Sabinillas, nos solíamos ver casi a diario, a veces caminando juntos y otras en sentido contrario, tanto de día como de noche, y manteníamos el ratillo de charlas.
Es una muerte que sentimos tanto mi esposa como yo y que ha sido para muchos una desagradable sorpresa.


Sabinillas a 5 de Febrero del 2016

Vayan esta flores, tan propias de las calles ubriqueñas

viernes, 1 de enero de 2016

En homenaje a mi amigo Manolo García Vallejo.


En anterior trabajo hice un comentario de uno de mis sueños, que suelo tener de cuando en cuando.
Manolo es el que está debajo del cura con gafas
Anteayer me desperté de madrugada soñando con un amigo de la infancia y adolescencia, mi amigo Manolo García.
El sueño consistía que me lo encontré en una especie de congreso de no se que, pero era relacionado con nuevos descubrimientos técnicos.
Andando entre la gente me lo encontré más bajito y con aspecto algo más joven de cuando nos vimos por última vez. Me quedé como el que se tragó el cazo.
Me fui hacia él dándole un abrazo, diciéndole: Manolo si me había enterado que habías muerto.
Sí, pero esto es un producto nuevo que te permite venir por un tiempo, pero con el inconveniente que te quedas más pequeño. De todas formas como no necesitas andar vas como flotando en el aire a cierta altura del suelo. Yo con la alegría de poderlo ver, porque cuando me enteré de su muerte era meses después del hecho, me quedé contento de poder haber hablado con él.
Y después de esto me desperté con un sabor agridulce y ya no pude dormir -pese que anoche me costé a las 2 instalando el Windows 10- ahí, en ese tiempo de reflexión, se me ocurrió este homenaje a su amistad.

Nacimos a principio de enero del 1950, con pocos días de diferencia, en la calle Torre, junto a un buen número de niños, a escasos cien metros de distancia, el vivía en el Caracolillo y por tanto fuimos de los que jugamos muchas veces al marro, priola, al corta hilo, al salto de altura o longitud, al salto la paloma, a correr, a los caballos con un palo de escoba entre las piernas. 
Al fútbol pocas veces porque la calle Torre estaba empedrada y era difícil manejar una pelota de goma, y más difícil aun poseerla. Eran tiempos de escasez y miseria.

Jamás llegamos a pelearnos, solía tener buen carácter al igual que yo. Tampoco nos gustaban las peleas, muy frecuentes entonces. Pero me fastidiaba que era de los que se reían cuando alguien se caía, o daba un golpe y a él le entraba la risa floja.
Si alguien del grupete encontraba algo era él. ¡Que suerte tiene Manolo! No era suerte, simplemente que solía mirar al suelo que pisaba. Y no como yo, siempre mirando las nubes, pues...


Un día que estábamos por allí-siendo pequeños de 4 o 5 años- nos llegamos a su casa y comenzó a llorar porque estaba cerrada y yo para consolarlo de dije: no llores Manolito que tu madre te va a traer de la plaza un “platanano”.
Mi prima María Salas Becerra que vivían en la casa del lado me escuchó y me lo estuvo recordando años. Le hizo gracia lo del platanano.
A mí me encantaba ir a su casa y ver a su madre haciendo aquellos bolsos de rombos y forro de paquetes, para arrimar algún dinerillo a casa.
Sobre todo disfrutaba cuando sacaba los dibujos de su hermano Pepe, que era seminarista, como tantos hijos de trabajadores que querían estudiar.
Eran estudios de manos, brazos, cabezas, torzos y trataba de hacerlos, eran demasiado difícil para niños de 4-5 años
Ambos coleccionábamos tebeos y nos los prestábamos, cosa muy habitual entre amigos o conocidos. Nos sentábamos en las escaleras de su casa, a leerlos. Antonio Cosas que se bebía los tebeos, Cristóbal Benitez Trujillano que tenía una buena colección, los míos de Francisco Canto que me los prestaba y yo a los otros amigos también.
Estuvimos en primaria juntos, yo me vine a los once y medio, era el primero de tres.
Él se quedó estudiando bachiller, era el menor de cuatro, a distancia de su hermana Ana, José y Leonor creo que la mayor.
Pese a estar en mundos ya distintos seguimos saliendo los fines de semana Bailes con el tocadiscos de Francisco Llucia, en el patio debajo de aquellos árboles. Nos encantaba la música, aunque no estaba a nuestro alcance un reproductor que no fuera la radio familiar.
En el Club juvenil, ahí se integró en el fútbol y yo en lo cultural y como dirigente. Él ya había comenzado a trabajar como administrativo y yo era oficial de marroquinería. Salíamos juntos hasta los 18-19 años.
Ya teníamos algunas aventurillas amorosas y solíamos llamarnos por el masculino de la novieta, por ejemplo Isabel- Isabelo, Pilar-Pilaro, Luisa- Luiso, María- Marío. Etc...

A  los 17 años a través del club nos propusieron que asistiésemos a unas reuniones formativas de la JOC, allí nos encontramos un buen grupo de nuestra reunión habitual, después cada cual se fue decantando hacia los campos de más interés y él y yo caímos en lugares distintos, con lo cual seguíamos teniendo amistad, ya ambos con novia formal. 
Cuando nos veíamos nos hablábamos de nuestras cosas, pero seguíamos caminos distintos.
Nuestros noviazgos no duraron mucho, éramos de los que nos queríamos ir pronto de la casa paterna. Ambos nos casamos jóvenes.

Mi boda no la celebramos por tanto no lo pude invitar y fueron años que yo siempre iba al galope, al trabajo, al la AA.deVV., a la parroquia, al sindicato, daba clases de pintura en sábado, luego la política. Tenía normalmente una reunión diaria, más los compromisos que contraíamos. En fin ni para cortarse las uñas. Todo esto con 13 horas de trabajo diarias. Había noches que dormía 5 ó 6 horas. Siempre como una moto acelerada.

Un buen día, echándolo en falta, le pregunto a un amigo común -Joaquín Menacho- por él y me entero que se había ido a Torremolinos a vivir dejando su trabajo habitual. Me extrañó, me admiró y quedé sorprendido, pensando que si sería yo capaz de hacer lo mismo.
Años más tarde tomamos una decisión muy parecida, y nos vinimos a Manilva. Pensé en él en esos momentos.

Por aquello de ya lo busco un día en Facebook, dejé pasar días hasta que en el blog “Ubrique en el recuerdo” veo algo que me dejó cortado, era el comentario de una foto, creo que de Javier Janeiro que preguntaba por las personas que estaban allí que no conocía, alguien comento que Manolo ya no estaba con nosotros.
Aún no salgo de mi asombro, Manolo nunca lo vi fumar, tampoco era bebedor, factores que se llevan muchas vidas. ¿Qué ha pasado?
Busqué su nombre en la red y lo encontré, pero solo el primer apellido, le pedí amistad y no me contestaba. Entonces llamé nuestro amigo común, Javier Janeiro y le pregunté si sabía algo de él, ya me contó lo sucedido. 
En 65 años he perdido buenos amigos y amigas del alma, Mari Carmen Sáchez, Alicia Moreno, Isabel Morales, Toñi Benitez, Antonio Cosas, mis cuñados Pepe Orellana y Rafael. todas personas que han sido una parte de mi vida.

Pero la muerte de Manolo creo que ha supuesto para mi un choque tan brutal como cuando se murió Cristóbal Benítez Trujillano, otro niño de los que nos criamos juntos, con unos 8 años, también muy noble, como siempre han sido mis amigos…no se definirlo bien, pero me ha sentado muy mal perderle, aunque llevásemos tiempo sin vernos, formaba parte de esos amigos que sin tratarnos un tiempo cuando nos veíamos era como seguir la conversación de ayer.
Como si hubiera un nexo por encima de las circunstancias que nos tuviese unidos de alguna manera no visible pero sabiendo que existe.

martes, 8 de diciembre de 2015

Administración, ¿Al servicio de quién?

Una administración al servicio de quién tenemos, ¿del pueblo? 

Cuando decidí jubilarme por llevar tiempo tirando de ahorros, con escasa ayuda, de la que pagaba hasta 295€ de Convenio Especial, no queriendo entrar en la economía sumergida, contra la que había luchado bastante tiempo, por su perjuicio para los trabajadores y sus pensiones y sobre todo para los jovenes. 

Habiendo tenido cotizaciones anteriores a 1970, tenía la capacidad de jubilarme antes por ese hecho (?).

Antes de pedir la jubilación le encargué a un amigo gestor administrativo, que me hiciera un estudio para saber cuánto me quedaba de pensión.

Salió 712€/mes, calculé cuánto ganaría al año y sabiendo el promedio de vida masculina dividí los ahorros y cuánto podía agregar por més. Vimos que podiamos vivir sin agobios no haciendo grandes dispendios.

Como venimos de familias de trabajadores de la piel y estamos acostumbrados a tener una vida sencilla, sin grandes ambiciones pues decidimos aceptar la exigua cantidad, sabiendo que mi esposa no tendría derecho a jubilación. 

Fuimos de los que queríamos vivir pronto independientes de nuestros padres y al casarnos las mujeres rara vez las empleaban, logrando que casi toda una generación no tenga derecho a pensiones normales como cualquier trabajador, eso sí trabajo en negro todo el que quisieran. No todas las empresas eran iguales en tal grado de deshonestidad.

Como me parecía muy poco dinero despues de cotizar 41 años y 3 más de Convenio Especial. Con lo cual "sólo" me descontaron un 30% por haber pasado de 35 años cotizados. Así que me voy a la Agencia de la S.S. de Villamartín y me dicen que son 718€, como no coincidía con el gestor. Me largo a la Agencia de Jerez y me dicen que sí que son 718. Le estuve comentando que las altimas cotizaciones habían sido hasta de 1.800€ y que siempre había exigido que me lo incluyeran todo en nómina.

Lo cierto es que comencé a cobrar esa cantidad y D. Zp. (el que decía que la S. S. tenía que ser solidaria) me la congela el primer año de cobro y se las sube a las mínimas de manera generosa, dandose el caso que un familiar, que cotizó como la mitad que yo y se tuvo que jubilar joven, con estas subidas superiores va consiguiendo quedar por encima de los nuevos jubilados (?).

Al año siguiente no me la suben por no corresponderme por haber nacido el 1 de enero y quedaba excluido. Intento escribirle a la Concejera de Trabajo a través de su página web y no encuentro forma de mandarle mi protesta. 

Sólo  me la admitieron en la web del ministerio, ya con Dña Fatima. Renunciando a la porquería de subida, no contestan.

Al siguiente año me la congela Zp. Cuando entra D. Rajoy y dicen que se subiran-1,80€ al mes- o lo que es igual 0.25%, ¡un capitalazo!. Da igual que cobres 2500 que 700€.

De cuando en cuando hablando con otros me comentaban que por su mujer le daban x y como había estado en dos oficinas de la S.S. y eran coincidentes. Nunca hice reclamación. Hasta que un día decidimos visitaruna tercera oficina de la S.S.

Tuvimos que volver otro día porque había que sacar cita, aun estando algunos de los trabajadores allí parados, cosa que se ha puesto ahora en práctica también en Hacienda, y eso que Hacienda somos todos.

Cuando fuimos ya con cita, hubo que sacar tambien número de atención-¡joder, siempre facilitandonos la vida!- nos atiende muy bien y me dicen que en efecto me corresponde un plús mínimo, por tener una pensión muy baja, para equilibrarla, bien, ahora le corresponden en vez de 737 serán 783.

Le pregunto los atrasos hay que pedirlos o los envian ya aprobado. 

No, los atrasos se pierden, solo cobrará a partir de ahora (?)

¿Y si esto no ha sido por culpa mia, sino por falta de información vuestra?.  Nada, nada. Seguro que Ud. no estuvo en una oficina de la S.S. me contestó.

Contesatación mia: no en una oficina de la Seguridad Social no, estuve en dos, y en la segunda criticando la escasa pensión despues de lo cotizado...y nadie me informó de que pudiera solicitar un complemento, que aunque escaso siempre ayuda.

¿Qué hubiera pasado si yo hubiera dejado de pagar durante cinco años, una parte de lo que tuvieran que cobrarme la administración?

Seguro que me sacan una multa, y un recargo, además de la cantida adeudada. Nosotros no podemos reclamar ni lo que han dejado de pagar, correspondiendote.

¿A quién sirve la administración? Está claro ¡a ella misma!.